Cuentos de misterio gratis
Todos los relatos de Enigma 45 se leen gratis y completos. Esta página los ordena del más breve al más largo, para elegir según el tiempo que tengas.
Del más breve al más largo
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Tres cosas recogidas
Un desprendimiento deja incomunicada una casa en un puerto de montaña con siete personas dentro y doce grados bajo cero. Por la mañana, la dueña aparece muerta en el invernadero, sentada en su butaca, y nadie ha entrado ni ha salido en toda la… noche. Aristide Valmont, un perito judicial al que la nieve ha desviado del camino, se queda mirando tres cosas que alguien recogió y que no hacía ninguna falta recoger.
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Lo que se dice sin miedo
Un fotógrafo escribe a Duarte Cabral de Meneses para contarle algo y le pide que espere al día siguiente. Esa mañana lo encuentran muerto en una cabina del balneario, con el baño que pedía su ficha. Duarte se queda los ocho días que le han pagado… por adelantado hablando de tonterías con doce huéspedes, porque nadie miente en los adornos.
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Primero baja el candil
En el lagar hay una regla de octubre que nadie explica: primero baja el candil y después el hombre, y nunca solo. La noche en que Mercedes vuelve después de veintitrés años, baja sola. Aristide Valmont había llegado la víspera a tasar la casa y se… queda porque la bodega no cuenta la misma historia que la familia.
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Nadie pesa la ida
Chronos45 vende viajes de cuarenta y cinco minutos exactos al pasado, con un registro de entrada, otro de salida y una aduana que pesa a todo el mundo a la vuelta. El viernes salieron nueve hacia el Londres del 12 de octubre de 1934 y volvieron… ocho. Edmund Whitmore, que fundó la casa, se apartó del grupo veinte minutos y apareció muerto en el sótano de una casa vacía de Fitzrovia. La media hora en la que pudo ocurrir está cubierta minuto a minuto por siete testigos, y ninguno miente. La inspectora Constance Quayle no investiga coartadas: pesa lo que la gente lleva encima.
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La casa se comió la escalera
El Círculo Mercantil de Sarnia estrena comedor, luz eléctrica y una casa entera comprada al vecino, y la noche de la inauguración sesenta socios ven cruzar una figura blanca por el vidrio del testero, a una altura donde no hay suelo. Antes del café,… un médico aparece muerto en el fondo del hueco de una escalera demolida. El juzgado manda a un perito a decir si aquel hombre pudo caerse solo. La puerta apareció cerrada con llave, la llave apareció colgada en su clavo, y en el libro de la conserjería no hay línea de vuelta.
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Las casas mueren de calor
En diciembre, en Norilsk, el sol no sale. El bloque diecisiete se ha abierto de arriba abajo, y sus vecinos saben que, si la grieta es cosa del clima, el bloque se declara en ruina y ellos se van por fin al continente. Una reaseguradora de Zúrich… manda a un perito suizo que no habla ruso a decir si el suelo cedió o lo hicieron ceder. Esa noche empieza la purga negra y nadie puede salir. A la mañana siguiente, el hombre que iba a enseñarle algo aparece helado en el sótano, abrazado a un tubo que quema.
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Nadie cuenta mirando
El Ropero de Caridad de Tornellosa son cuatro señoras, once años de jueves y una colcha de ochenta y una rosetas de ganchillo que acaba de ganar el premio de la Diputación. Una denuncia sin firma llega al juzgado: dice que la colcha está comprada en… un taller y que las mil pesetas se cobraron con engaño. El juzgado precinta la sala y manda a un perito a dictaminar quién hizo esa labor. No hay muerto, no falta nada y nadie ha forzado ninguna puerta. Pero en la colcha hay ochenta y una rosetas y en la sala hay cuatro pares de manos.
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Las casas no se estiran
Bellabrida está cerrada por las fiebres y la crecida se llevó el puente. Doña Casilda Mansilla ha muerto, y su testamento llega al juzgado con una oblea nueva y un renglón de más. Aristide Valmont tiene que dictaminar si esa línea es suya, y tiene… que hacerlo desde la otra orilla del río, con lo que cruza los martes y los viernes en la cesta del correo. El lector recibe los mismos papeles el mismo día que él: un croquis, seis declaraciones que nadie pudo acordar y una fotografía.
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Nadie se equivoca en fila
El reloj de la torre lleva dos días parado y en Ontanaya no hay manera de saber la hora. Durante el baile de la feria, las siete piezas de platería desaparecen de una vitrina cerrada con dos llaves, en un palacio lleno de gente. A Duarte Cabral de… Meneses, que estaba allí como adorno de la fiesta, le tocan catorce declaraciones que no encajan entre sí y que, sin embargo, no mienten.
Qué quiere decir «gratis» acá
Que no hay nada que pagar ni nada que dar a cambio:
- Gratis del todo: ni ahora ni en el capítulo tres.
- Sin registro: no hay cuenta que crear ni correo que dejar.
- Sin suscripción: no hay una prueba gratuita que después se cobra.
- Sin muro de pago: el texto entero está en la página desde que se abre.
Cómo se lee
En el navegador, en el teléfono o en la computadora, sin instalar nada. Cada relato está dividido en capítulos y el sitio recuerda en cuál te quedaste, así que se puede dejar a mitad de camino y retomar después. Para leer de noche hay tema oscuro y sepia, y la letra se agranda o se achica.
Si querés saber más sobre el proyecto, está todo en acerca de Enigma 45.
Preguntas frecuentes
¿Hay que registrarse para leer?
No. No hay cuentas: se abre el relato y se lee.
¿Los relatos están completos?
Sí. Cada relato se publica entero, con su planteo y su solución. No hay entregas pendientes ni finales que se cobren aparte.
¿Se pueden leer en el teléfono?
Sí. El texto se adapta a la pantalla, y el sitio recuerda el capítulo en el que te quedaste en ese mismo dispositivo.
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